En el corazón del sur de Texas, en el Museo de Selena, Abraham Quintanilla, padre de la inmortal cantante Selena Quintanilla, compartió sus más profundos sentimientos y pensamientos con un puñado de periodistas. Fue un momento único, donde el hombre que siempre había sido conocido por su reserva y tacto, abrió su corazón y reveló …
“El Ultimo Adiós a una Leyenda: La Desesperada Búsqueda del Padre de Selena por Reunirse Con Ella en el Más Allá”

En el corazón del sur de Texas, en el Museo de Selena, Abraham Quintanilla, padre de la inmortal cantante Selena Quintanilla, compartió sus más profundos sentimientos y pensamientos con un puñado de periodistas. Fue un momento único, donde el hombre que siempre había sido conocido por su reserva y tacto, abrió su corazón y reveló el mayor consuelo que le daba la fe.
La entrevista comenzó con una reflexión sobre la vida de Selena. Abraham se detuvo a pensar en los momentos más felices de su hija, cuando ella era una niña rodeada de amor y música. Sin embargo, pronto sus pensamientos se tornaron más sombríos al recordar el día que la perdió. La tristeza y el dolor eran evidentes en su voz, pero también hubo un toque de esperanza y fe.
La fe fue el tema principal de la entrevista. Abraham confesó que él y su esposa, Marcella Samora, habían encontrado consuelo en sus creencias religiosas durante momentos difíciles. La fe les había dado una sensación de paz y tranquilidad, que los ayudaba a enfrentar las duras circunstancias de la vida. “Yo y mi esposa hemos vivido con la esperanza de reencontrarnos algún día con nuestra hija Selena”, dijo Abraham, con un tono sereno y convincente.
La idea de reencuentro puede parecer extraña para algunos, pero para Abraham y Marcella era un refugio, una esperanza que les daba fuerza para seguir adelante. La creencia en la vida después de la muerte y la posibilidad de reunirse con sus seres queridos en el cielo, les dio una sensación de seguridad y consuelo.
A medida que la entrevista avanzaba, Abraham compartió historias sobre Selena cuando era joven, sobre su amor por la música y su pasión por hacerla realidad. Fue un recordatorio más del poder de la fe y la familia en momentos de dolor y dificultad. La música de Selena había sido el legado que ella dejó a sus padres, y Abraham se enorgullece de haber sido parte de ese proceso.
La visita al Museo de Selena es una experiencia emocionante para los fanáticos de la cantante, pero también es un tributo a la vida y obra de Abraham Quintanilla. El hombre que siempre había estado detrás del escenario, sin buscar la atención pública, se convirtió en elogiado por su fe y su dedicación a la memoria de su hija.
La entrevista fue un momento único para los periodistas presentes, pero también fue un recordatorio para todos nosotros de la importancia de la familia, la fe y el amor en nuestra vida. La experiencia emocionante del Museo de Selena es un homenaje a la vida de Selena, y Abraham Quintanilla es el corazón y alma de ese legado.






