En 2005, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder del grupo criminal Los Chapitos, se convirtió en un nombre conocido por los registros judiciales de México. Apenas superaba los 20 años y, en ese momento, estaba detrás del volante de un vehículo lujoso cuando fue detenido en Zapopan, Jalisco. Sin embargo, su estadía en prisión no duró …
La Fuga del Liderazgo: “Los Chapitos” sin su jefe, después de una persecución sin fin

En 2005, Iván Archivaldo Guzmán Salazar, líder del grupo criminal Los Chapitos, se convirtió en un nombre conocido por los registros judiciales de México. Apenas superaba los 20 años y, en ese momento, estaba detrás del volante de un vehículo lujoso cuando fue detenido en Zapopan, Jalisco. Sin embargo, su estadía en prisión no duró mucho tiempo. Dos décadas más tarde, el líder de Los Chapitos sigue en libertad, aunque su estructura organizativa muestra signos de debilidad.
Recientemente, las detenciones y abatimientos de importantes miembros del grupo han reducido significativamente el margen de maniobra de Guzmán. El cerco que hoy lo rodea es cada vez más estrecho, con las autoridades mexicanas y la DEA (Agencia de Administración de Drogas Estadounidense) manteniendo una recompensa jugosa por su captura.
La historia de cómo Guzmán fue detenido en 2005 es interesante. En ese momento, era un joven próspero y apuesto que había logrado construir una reputación como líder delictivo en la región. Sin embargo, su arresto se debió a una operación policial cuidadosa y planificada que incluyó la colaboración de agentes federales y locales.
La detención de Guzmán fue el resultado de un año de investigación y vigilancia, durante el cual los oficiales de la policía y la DEA habían estado siguiendo su rastro y recolectando pruebas contra él. En el momento en que fue arrestado, Guzmán estaba al mando de una organización criminal que se había expandido rápidamente en todo el país.
Aunque Guzmán estuvo detenido durante un breve período, su influencia sobre Los Chapitos no disminuyó. De hecho, su líder sigue siendo una figura poderosa y temida dentro del grupo, aunque su capacidad para ejercer control efectivo ha sido reducida significativamente en las últimas semanas.
Las recientes detenciones de miembros clave de la organización han debilitado gravemente a Los Chapitos, lo que ha limitado el alcance y la influencia de Guzmán. Además, la DEA sigue manteniendo una recompensa significativa por su captura, lo que podría ser un impulso importante para los oficiales encargados de perseguirlo.
A medida que se intensifican las presiones contra él, Guzmán puede estar considerando various opciones para mantener su libertad. Sin embargo, con la DEA y las autoridades mexicanas trabajando juntas para capturarlo, es probable que su tiempo en libertad sea cada vez más corto.






