Demanda por viajes de tren en el “El Insurgente” se disparó tras su tránsito por la Costa Chica.

La terminal Observatorio es uno de los puntos de partida más concurridos del sistema ferroviario en la ciudad, donde miles de pasajeros esperan por andenes para abordar un tren que tarda entre ocho y diez minutos en llegar. La estación Vasco de Quiroga, por otro lado, presenta una menor concurrencia, pero igualmente es un lugar …

Demanda por viajes de tren en el "El Insurgente" se disparó tras su tránsito por la Costa Chica.

La terminal Observatorio es uno de los puntos de partida más concurridos del sistema ferroviario en la ciudad, donde miles de pasajeros esperan por andenes para abordar un tren que tarda entre ocho y diez minutos en llegar. La estación Vasco de Quiroga, por otro lado, presenta una menor concurrencia, pero igualmente es un lugar importante para los viajeros.

En el módulo de recarga o adquisición de boletos con código QR se ofrece información clara a los usuarios, lo que permite avanzar rápidamente en las filas. Sin embargo, en algunos casos, las máquinas no reconocen el saldo de los plásticos, lo que puede generar frustración entre los pasajeros. En estos casos, es necesario formarse nuevamente para adquirir un boleto o, si se trata de una tarjeta, realizar otra recarga electrónica en su celular.

Una familia de 10 integrantes se encontraba entre los usuarios del módulo de recarga, y optaron por utilizar la recarga electrónica en sus celulares. Por otro lado, otros pasajeros decidieron comprar códigos para conocer la ruta ferroviaria. Además, se observó que se están realizando adecuaciones en la estación para mejorar la seguridad y el servicio a los usuarios.

Un equipo de mantenimiento está trabajando en las escaleras eléctricas, y se ha colocado una señalización preventiva para evitar cualquier riesgo. Por otro lado, un amplio despliegue de personal de apoyo en las estaciones y andenes proporciona información a los pasajeros, aunque muchos aún preguntan por las tarifas, ya que están visibles en lonas.

Lorenzo, originario de San Juan de Aragón y trabajador de un hotel en Santa Fe, calificó el servicio como “de primera” y dijo que le ahorraba tiempo en su traslado. Sin embargo, tuvo que pagar en efectivo debido a una falla en la máquina de recarga. Lorenzo recordó que también presenció la inauguración de la línea 1 del Metro en 1969, y ahora la ruta completa del tren, lo que le ha permitido disfrutar de un servicio más eficiente.

Los adultos mayores indicaron que sería conveniente contar con algún tipo de descuento para los usuarios. Al consultar si la tarjeta del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores era válida para acceder a una tarifa preferencial, se les informaba que aún no aplicaba. Esta información podría ser útil para los mayores, y podría mejorar significativamente su experiencia en el sistema ferroviario.