Corrían las primeras horas de la mañana del viernes 25 de mayo de 1951, cuando representantes de los cuerpos diplomáticos mexicanos y estadunidenses se encontraban reunidos en la esquina de Paseo de la Reforma y Lafragua, en la Ciudad de México. Ahí, el entonces arzobispo de México, Luis María Martínez, se encargó de bendecir las …










