Una semana después de asumir el cargo de presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez ha adoptado un enfoque discreto para gobernar, que busca mantener el vínculo con su predecesor, Nicolás Maduro, y honrar la memoria del líder fallecido Hugo Chávez. Al mismo tiempo, está tratando de estrechar la brecha con la Administración de Donald Trump. …
La nueva líder venezolana ante la difícil tarea de revitalizar un país sometido a la presión internacional: Delcy Rodríguez en el ojo del huracán.

Una semana después de asumir el cargo de presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez ha adoptado un enfoque discreto para gobernar, que busca mantener el vínculo con su predecesor, Nicolás Maduro, y honrar la memoria del líder fallecido Hugo Chávez. Al mismo tiempo, está tratando de estrechar la brecha con la Administración de Donald Trump.
En los primeros ocho días en el poder, Rodríguez ha abandonado el estilo público de Maduro, que caracterizaba por discursos largos y programas televisivos, optando en su lugar por comunicados oficiales, declaraciones puntuales del ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez, y eventos con intervenciones breves. No se ha visto a Rodríguez en las numerosas concentraciones masivas que habían sido un rasgo característico de la gestión de Maduro.
A pesar de su estilo más reservado, Rodríguez no ha abandonado la conexión con el legado de Chávez, considerado por muchos como el líder que revolucionó el país. El nuevo gobierno ha mantenido en funciones a funcionarios clave de la época de Chávez y se ha esforzado por honrar su memoria con eventos y homenajes.
En su lucha para estrechar la brecha con Estados Unidos, Rodríguez ha enviado un mensaje público al presidente Trump, expresando su interés en establecer relaciones más cordiales con el país. Según fuentes oficiales, Rodríguez y su equipo han mantenido contacto con funcionarios estadounidenses para discutir temas como la situación humanitaria en Venezuela y la crisis política que atraviesa el país.
A pesar de los esfuerzos por mejorar las relaciones con Estados Unidos, el gobierno venezolano sigue siendo objeto de críticas internacionales debido a su manejo de la crisis política y económica. La oposición doméstica ha denunciado lo que considera un enfoque autoritario y antidemocrático, mientras que organizaciones internacionales han expresado preocupación por la situación humanitaria en el país.
En este contexto, Rodríguez tiene un desafío importante ante sí. Debe encontrar un equilibrio entre mantener la conexión con el legado de Chávez y establecer relaciones más cordiales con Estados Unidos. También debe abordar las críticas internacionales y la situación humanitaria en el país.
En los primeros días en el poder, Rodríguez ha demostrado ser una líder decidida y enfocada. Sin embargo, su estilo discreto puede generar inquietud entre algunos sectores que esperaban un cambio más drástico en la forma de gobernar. Lo que es cierto es que Rodríguez tiene una oportunidad para marcar la diferencia y liderar a Venezuela hacia un futuro más próspero y pacífico.






